El Ejecutivo provincial pide respaldo urgente para aprobar la Ley de Financiamiento, mientras persisten sospechas internas sobre el rol del sector camporista en las negociaciones. Intendentes confían en unificar postura antes de la sesión.
La discusión por la autorización de endeudamiento volvió a exponer las diferencias dentro del peronismo bonaerense. En La Plata, el entorno del gobernador Axel Kicillof mantiene dudas sobre la actitud de La Cámpora en las negociaciones y teme que el sector cristinista altere acuerdos ya avanzados.
Durante una conferencia de prensa, Kicillof pidió en forma directa el respaldo legislativo para evitar un escenario crítico. Planteó que la Provincia atraviesa “una emergencia económica”, con la pérdida de 5.000 empresas, 172.000 puestos de trabajo y obras paralizadas en distintos rubros. Sostuvo, además, que la gestión enfrenta una “asfixia financiera” por parte del gobierno nacional.
Referentes del Frente Renovador, del peronismo bonaerense y de La Cámpora acompañaron públicamente al mandatario, aunque dentro del Ejecutivo admiten desconfianza en la conducta del sector ultra K durante las negociaciones. “Nos cambian las condiciones todo el tiempo”, señalaron desde áreas cercanas al gobernador, donde consideran que persisten tensiones estructurales sobre el liderazgo y los objetivos políticos de cada espacio.
Desde el cristinismo, en cambio, el jefe del bloque Fuerza Patria, Facundo Tignanelli, aseguró que el espacio trabaja para que la ley avance y que el endeudamiento es “necesario para cumplir las obligaciones” de la Provincia.
En contraste, funcionarios del kicillofismo interpretan que la relación política está deteriorada y que el cristinismo no acompaña plenamente la proyección del gobernador. Advierten, incluso, que algunos movimientos del sector responden a disputas internas sobre el liderazgo futuro del peronismo.
Entre los intendentes peronistas predomina una visión más optimista. Consideran que no hay puntos centrales pendientes y creen posible llegar a la sesión del miércoles con una posición unificada, orientada a buscar votos en sectores dialoguistas de la oposición.
Aunque las diferencias internas persisten, tanto el oficialismo provincial como La Cámpora coinciden en que la Provincia necesita aprobar el endeudamiento. La negociación continúa abierta y se espera que en las próximas horas se definan los apoyos clave.





