Dirigentes del PRO afirmaron que la relación con La Libertad Avanza (LLA) se rompió luego de las designaciones en la Auditoría General de la Nación (AGN) y acusaron al oficialismo de pactar con el kirchnerismo, en una decisión que tensó el vínculo parlamentario
El conflicto se desató tras la votación que designó como auditores a Mónica Almada (LLA), Juan Forlón (kirchnerismo) y Pamela Calletti (aliada del gobernador Gustavo Sáenz), en una sesión marcada por la media sanción del Presupuesto 2026 y el rechazo del Capítulo XI. El PRO no participó de esa votación y cuestionó la falta de consensos amplios para integrar el organismo de control.
Desde el macrismo sostuvieron que la maniobra debilitó la calidad institucional y anticiparon que judicializarán el nombramiento por violación del artículo 65 de la Constitución, según Cristian Ritondo. En el entorno de Mauricio Macri señalaron a Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem por cerrar acuerdos con sectores opositores y volver a foja cero la relación política.
El malestar se extendió a otros frentes: el PRO reclamó el pago a CABA por coparticipación y criticó la estrategia oficial que mezcló ese punto con derogaciones sensibles. En la provincia de Buenos Aires, intendentes amarillos denunciaron trabas de LLA en concejos deliberantes y advirtieron que el vínculo pasará a una negociación ley por ley.






