El Ejecutivo pone la reforma laboral en el centro de las sesiones extraordinarias. El Presupuesto 2026 ya rige y la Casa Rosada busca una señal financiera mientras la oposición dialoguista no confirma apoyos.
El Gobierno buscará perforar los 500 puntos de riesgo país durante las sesiones extraordinarias de febrero, en un escenario en el que el mercado espera una acumulación sostenida de reservas. Con el Presupuesto 2026 ya vigente, la reforma laboral queda como la principal apuesta del Ejecutivo para enviar una señal de previsibilidad y mejorar el acceso al financiamiento.
La iniciativa laboral cuenta con dictamen del Senado desde diciembre, pero no llega al recinto. En la Casa Rosada admiten que el plan original combinaba Presupuesto y reforma para acelerar la baja del indicador y evaluar un regreso a los mercados. Voces de la oposición dialoguista reiteran que no hay novedades sobre el respaldo final y piden cautela con los tiempos para evitar costos políticos.
En el oficialismo anticipan gestiones en las próximas semanas, con Patricia Bullrich al frente de los contactos en la Cámara alta. Legisladores aliados plantean que el Gobierno creció en manejo de agenda desde diciembre, pero advierten sobre el riesgo de acelerar sin consensos. También señalan diferencias sobre cambios al texto, en especial en el capítulo tributario, que concentra reparos y podría limitar una reforma impositiva integral este año.
En la agenda legislativa quedan en espera otros proyectos con despacho, como glaciares y estabilidad monetaria, que podrían tratarse más adelante. El Código Penal, incluido en diciembre pero sin ingreso formal, se posterga para un debate más amplio tras el inicio de las sesiones ordinarias, cuando Javier Milei abra el período legislativo en marzo. Mientras tanto, el Ejecutivo apuesta a que la señal política de febrero empuje el riesgo país a la baja.






