Tras 12 años como senador, el dirigente entrerriano apostó a sostener al partido amarillo y a recuperar espacio político con la mirada puesta en las próximas elecciones.
Luego de completar su mandato en diciembre, Alfredo De Angeli se retiró de la actividad parlamentaria y se recluyó en su campo de Entre Ríos para definir su futuro político. El exsenador resolvió reafirmar su pertenencia al PRO y comenzar una tarea de reorganización partidaria con proyección hacia 2027.
De Angeli llegó al Congreso en 2013 y permaneció doce años en el Senado, siempre como representante de Entre Ríos. En ese período fue candidato a gobernador en 2015, perdió por escaso margen ante Gustavo Bordet y fue reelecto senador en 2019. En su último tramo quedó al frente del bloque macrista, tras la salida de Luis Juez.
En el PRO adelantaron que el exlegislador asumirá un rol activo en la reconstrucción del partido, golpeado por la salida de dirigentes hacia La Libertad Avanza y por la pérdida de electorado. De Angeli impulsará una presencia territorial fuerte en Entre Ríos y otras provincias, con el objetivo de que el PRO llegue con candidatura propia en 2027.
El dirigente descartó, por ahora, asumir un cargo ejecutivo de alta exposición. En el entorno del gobernador Rogelio Frigerio admitieron que es un aliado necesario, aunque señalaron que no integra el núcleo de confianza. En el Gobierno provincial evaluaron alternativas de bajo perfil, tanto en Entre Ríos como en Buenos Aires.
El vínculo entre De Angeli y Frigerio mostró señales de desgaste tras más de una década de diferencias políticas. En la Casa de Gobierno admitieron que el exsenador es un referente con autonomía propia, un factor que genera cautela en la estrategia de cara a la reelección provincial y al armado nacional del PRO.





