La Fiscalía sostuvo que los equipos hallados se habrían colocado entre 2015 y 2019. Apuntaron al ex funcionario Edgardo Kueider y advirtieron que la pesquisa “llevará su tiempo”.
La investigación por las cámaras y micrófonos hallados en la Casa de Gobierno de Entre Ríos avanzó con una hipótesis central: los dispositivos se habrían instalado durante el primer mandato de Gustavo Bordet y el responsable político habría sido el entonces secretario General de la Gobernación, Edgardo Kueider. En el entorno del gobernador Rogelio Frigerio expresaron un fuerte malestar por la posibilidad de que los equipos continuaran ocultos.
Según la reconstrucción oficial, Kueider ordenó colocar cuatro cámaras entre 2017 y 2019: una en la antesala de su oficina, otra en su despacho, una en el despacho del gobernador y una más en el pasillo que comunicaba ambas dependencias. Esos dispositivos coincidieron con los que registraron imágenes comprometedoras del ex funcionario, incorporadas luego a una causa por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Durante el procedimiento policial se encontraron tres equipos conectados al suministro eléctrico, con el cableado embutido en las paredes. Las fuentes indicaron que no apareció el DVR original, pero advirtieron que la cámara hallada en el despacho de Frigerio presentaba un cableado adicional cuyo destino aún no se ubicó, lo que abrió la sospecha de que podría seguir activa.
El Gobierno provincial inició un sumario administrativo y presentó una denuncia penal ante la Justicia. El fiscal Santiago Alfieri afirmó que la investigación será extensa y sostuvo que se trata de un caso de trascendencia institucional. En paralelo, Diego Santilli expresó el respaldo del Gobierno nacional a Frigerio, mientras dirigentes del oficialismo y de la oposición rechazaron el espionaje y reclamaron el esclarecimiento total del episodio.






