En la apertura de sesiones ordinarias, el Presidente cargó contra el kirchnerismo con acusaciones directas y sostuvo que la exmandataria continuará detenida por distintas causas judiciales. El discurso incluyó cruces, ironías y descalificaciones desde el recinto.
El presidente Javier Milei inauguró el período de sesiones ordinarias del Congreso con un mensaje atravesado por fuertes cuestionamientos a la oposición. Durante su intervención, aseguró que Cristina Fernández de Kirchner “va a seguir presa”, al vincularla con las causas conocidas como Cuadernos, Memorándum con Irán y Vialidad. Sin mencionarla por su nombre en ese tramo, sostuvo que la exmandataria continuará detenida “porque es una chorra” y responsabilizó al kirchnerismo por hechos de corrupción.
A lo largo del discurso, Milei interrumpió en varias oportunidades la lectura del texto para responder a gritos y murmullos desde las bancas opositoras. Calificó a sus adversarios como “fascistas”, “ladrones”, “mentirosos” y “delincuentes”, y defendió los resultados de su gestión en materia económica, laboral y fiscal. También reivindicó leyes impulsadas por el oficialismo, como la Ley de Inocencia Fiscal y la Ley de Modernización Laboral, y afirmó que el desempleo bajó pese al aumento de la oferta laboral.
En otros pasajes, el Presidente cuestionó políticas de gobiernos anteriores en áreas como seguridad, asistencia social y empresas públicas. Señaló que Aerolíneas Argentinas dejó de generar pérdidas y defendió el rumbo económico adoptado por su administración. El mensaje cerró con nuevas críticas a la oposición, a la que definió como un “adversario deshonesto”, en un clima de tensión política que marcó buena parte de la jornada legislativa.





