El oficialismo nacional todavía no definió quién encabezará su proyecto en Buenos Aires. Los nombres de Sebastián Pareja y Diego Santilli aparecen entre las principales alternativas, mientras continúan las negociaciones con el PRO y las diferencias internas dentro del espacio libertario.
La carrera hacia las elecciones de 2027 ya comenzó a generar movimientos dentro de La Libertad Avanza, aunque la conducción nacional todavía no resolvió quién buscará disputar la gobernación bonaerense que hoy ocupa Axel Kicillof. A diferencia de lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, donde el oficialismo nacional ya profundizó su estrategia política, en la provincia más poblada del país persisten las dudas sobre el candidato y sobre el formato electoral que adoptará el espacio, ya sea mediante una alianza con el PRO o con una propuesta propia.
Entre los dirigentes con mayores posibilidades aparecen el actual ministro del Interior, Diego Santilli, y el presidente de La Libertad Avanza en territorio bonaerense, Sebastián Pareja. Mientras Santilli conserva vínculos con la estructura política del PRO y mantiene el respaldo de Cristian Ritondo, Pareja consolidó durante los últimos años el armado libertario en los 135 municipios de la provincia y fortaleció su cercanía con Karina Milei, una de las figuras con mayor influencia dentro del oficialismo nacional.
Pareja fortaleció el armado libertario y acumuló tensiones internas
Desde 2023, Sebastián Pareja asumió la coordinación política del espacio en la provincia de Buenos Aires. Su tarea incluyó la organización territorial, la articulación con referentes seccionales, el seguimiento del trabajo de concejales y la planificación de actividades partidarias en distintos municipios. Ese proceso le permitió consolidar una estructura propia dentro del oficialismo y transformarse en uno de los dirigentes más cercanos a la conducción nacional.
Sin embargo, su crecimiento también generó cuestionamientos internos. Parte de las críticas surgieron desde sectores vinculados a Las Fuerzas del Cielo, la agrupación identificada con el asesor presidencial Santiago Caputo. Las diferencias se profundizaron en los últimos meses con denuncias públicas, cruces en redes sociales y cuestionamientos sobre la conducción partidaria en territorio bonaerense. Además, un grupo de ex candidatos libertarios presentó reclamos ante organismos regionales y ante la Justicia Federal Electoral por presuntas irregularidades en los procesos internos de afiliación y elección de autoridades.
Desde el entorno de Pareja rechazaron esas acusaciones y las atribuyeron a dirigentes que quedaron fuera de los principales espacios de decisión. Al mismo tiempo, el armador continuó recorriendo la provincia y organizando encuentros partidarios para consolidar la presencia territorial del oficialismo de cara a los próximos desafíos electorales.
Santilli espera definiciones mientras avanza la negociación con el PRO
Por el lado de Diego Santilli, la situación depende en gran medida del vínculo político entre La Libertad Avanza y el PRO. Aunque el funcionario forma parte del Gobierno nacional, todavía conserva su pertenencia formal al partido fundado por Mauricio Macri y evita involucrarse en las disputas públicas que atraviesan ambas fuerzas.

Su nivel de conocimiento entre los votantes y el respaldo de dirigentes como Cristian Ritondo lo mantienen como una alternativa competitiva para encabezar una futura candidatura provincial. No obstante, cualquier definición quedará atada a los acuerdos políticos que puedan alcanzar ambos espacios en los próximos años. En ese contexto, Santilli concentra hoy sus esfuerzos en la gestión nacional mientras espera que las negociaciones entre las conducciones partidarias aclaren el escenario electoral.
Más allá de las diferencias internas y de la competencia por el liderazgo bonaerense, tanto el sector que responde a Pareja como el que acompaña a Santilli coinciden en un objetivo central: construir una alternativa capaz de disputar el poder provincial al actual gobernador Axel Kicillof. La definición final, sin embargo, quedará en manos de las máximas autoridades de cada espacio político y de los acuerdos que logren sellar en los próximos meses.




