viernes, septiembre 11, 2026
spot_img

Ranking de Noticias

spot_img
spot_img

Diego Santilli abrió expectativas de diálogo en la CGT, pero el plan de lucha seguirá adelante.

La conducción sindical consideró que el nuevo jefe de Gabinete podría mejorar el vínculo con la Casa Rosada, aunque ratificó el esquema de paros sectoriales y rotativos aprobado la semana pasada. Cerca del funcionario aseguraron que el conflicto gremial todavía no integra las prioridades de su gestión.

La CGT evaluó con expectativa la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete y confió en que su designación favorecerá una instancia de diálogo con el Gobierno nacional. Sin embargo, la central obrera aclaró que todavía no existieron contactos formales con el nuevo funcionario y confirmó que mantendrá el plan de lucha definido días atrás, que incluirá paros sectoriales, medidas rotativas y una eventual huelga general.

La central sindical apostó a recuperar un canal de negociación

Dentro del sector dialoguista de la CGT sostuvieron que la incorporación de Santilli modificó el escenario político porque el dirigente mantuvo históricamente una relación menos confrontativa con los sindicatos. Recordaron, además, que durante el debate de la Ley de Modernización Laboral participó de distintas gestiones para acercar posiciones entre el oficialismo y la dirigencia gremial, junto con otros referentes del Gobierno. En ese proceso, el proyecto original incorporó cambios vinculados con las cuotas solidarias y las contribuciones patronales destinadas a las obras sociales sindicales.

Aun así, cerca del nuevo jefe de Gabinete señalaron que el conflicto con la CGT no figura entre las prioridades inmediatas de la gestión. Según trascendió, la agenda oficial continuará enfocada en la reforma política, el pacto fiscal y la coordinación interna del gabinete, aunque admitieron que Santilli podría intervenir para reducir la tensión con el movimiento obrero.

La CGT ratificó paros rotativos y advirtió sobre un conflicto prolongado

Más allá de las expectativas por una posible negociación, la CGT mantuvo firme la estrategia de protesta. El plan prevé la realización de paros sectoriales y rotativos, inspirados en el modelo aplicado por los sindicatos franceses durante las protestas contra la reforma previsional impulsada por Emmanuel Macron. La modalidad consistirá en medidas escalonadas por actividad, acompañadas por movilizaciones, hasta desembocar en una huelga general.

La relación entre la Casa Rosada y la CGT atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. La central sindical cuestionó la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral, denunció al Gobierno ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por presuntas restricciones a los derechos laborales y rechazó los cambios vinculados con la negociación colectiva, la representación gremial y el funcionamiento de los sindicatos. En ese contexto, el margen para una negociación dependerá de la capacidad que tenga el nuevo jefe de Gabinete para reconstruir el diálogo entre ambas partes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Populares