La Casa Rosada aceleró la negociación de la reforma política, pero encontró diferencias con el PRO y la UCR, que rechazaron la eliminación de las PASO. El nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las conversaciones para reunir los apoyos en el Congreso.
El presidente Javier Milei puso en marcha una nueva etapa de negociación política tras la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete y definió las iniciativas que buscará aprobar en el Congreso durante los próximos meses. La principal apuesta será la reforma electoral, acompañada por modificaciones a la Carta Orgánica del Banco Central y la sanción definitiva de los cambios en la ley de Zonas Frías. Sin embargo, el primer proyecto ya abrió una discusión con los bloques dialoguistas.
El PRO y la UCR marcaron diferencias con la reforma electoral
La propuesta del Poder Ejecutivo planteó eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una decisión que generó reparos tanto en el PRO como en la Unión Cívica Radical. Dirigentes de ambos espacios advirtieron que no acompañarán la iniciativa si mantiene ese punto sin modificaciones. Incluso, desde el radicalismo sostuvieron que las primarias constituyen una herramienta que fortalece la participación democrática y anticiparon que impulsarán cambios durante el tratamiento legislativo.

El proyecto también incluyó la incorporación de Ficha Limpia, que impedirá postularse a personas con condena confirmada en segunda instancia; cambios en la Boleta Única; la eliminación de la obligatoriedad del debate presidencial; una reforma del sistema de financiamiento de campañas, con mayor participación de aportes privados, y nuevas reglas para la difusión de encuestas electorales durante la veda.
Santilli inició las negociaciones para reunir los votos
Con ese escenario, Diego Santilli asumió un rol central en la búsqueda de acuerdos con gobernadores y bloques aliados. Antes y después de asumir el cargo mantuvo reuniones con mandatarios provinciales y referentes legislativos para comenzar a construir consensos sobre los proyectos impulsados por el oficialismo. También encabezó encuentros vinculados a la reforma de Zonas Frías, una iniciativa que ya obtuvo media sanción y todavía deberá superar el debate en el Senado.
Mientras tanto, tanto el PRO como la UCR mantuvieron una postura de cautela sobre el resto de la agenda parlamentaria. Ambos espacios adelantaron que esperarán conocer el contenido definitivo de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central antes de definir su posición. De esa manera, la capacidad del Gobierno para alcanzar acuerdos volverá a ponerse a prueba en las próximas semanas, cuando los proyectos comiencen a discutirse en el Congreso.





