El oficialismo intentará sancionar este jueves un proyecto clave impulsado por la Casa Rosada, aunque las negociaciones de último momento, las modificaciones al texto y las dudas sobre el apoyo de algunos senadores mantienen abierto el escenario en la Cámara alta.
El Senado de la Nación volverá a reunirse este jueves para debatir la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, una iniciativa promovida por el Gobierno nacional que llega al recinto tras semanas de negociaciones y múltiples modificaciones. El oficialismo buscará alcanzar el quórum de 37 senadores y reunir los votos necesarios para avanzar con un proyecto que sufrió 15 borradores posteriores al dictamen, producto de los cambios introducidos durante las conversaciones entre los distintos bloques.
La conducción del bloque oficialista, encabezada por Patricia Bullrich, mantendrá una reunión con legisladores aliados antes del inicio de la sesión para intentar despejar las últimas diferencias y garantizar el respaldo necesario. El objetivo es evitar nuevas sorpresas en una votación que aparece condicionada por la incertidumbre política y por el complejo escenario parlamentario que atraviesa el Gobierno en la Cámara alta.
Un proyecto que llegó al recinto con múltiples modificaciones
La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone cambios en aspectos vinculados con las expropiaciones, los desalojos, la Ley de Manejo del Fuego y el régimen para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros. Durante el tratamiento legislativo, varios de esos puntos fueron modificados y el capítulo referido a los barrios populares quedó excluido del texto.
Uno de los aspectos que concentra mayor debate establece que los Estados extranjeros y las empresas con participación estatal extranjera no podrán adquirir tierras rurales en el país, salvo que exista autorización de la provincia correspondiente y del Poder Ejecutivo Nacional. También se introdujeron cambios en otros artículos cuestionados durante las negociaciones, lo que derivó en sucesivas versiones del proyecto y en el malestar de distintos despachos legislativos.

La definición depende de los votos y de las negociaciones de último momento
Además del desafío de reunir el quórum, el oficialismo sigue de cerca la posición de un grupo de senadores cuya postura todavía genera incertidumbre. Entre ellos aparecen los representantes de Misiones, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, en medio de la disputa política que mantienen el exgobernador Carlos Rovira y el actual mandatario provincial Hugo Passalacqua, un conflicto que también repercute en la estrategia parlamentaria.
La sesión incluirá además otros temas impulsados por el Poder Ejecutivo, entre ellos el tratamiento del pliego del camarista Víctor Pesino, cuya continuidad depende de la aprobación del Senado antes de fin de mes, y una serie de ascensos diplomáticos que permanecen pendientes desde hace tiempo. En ese contexto, el resultado de la jornada será clave para medir la capacidad del oficialismo de construir mayorías y avanzar con proyectos considerados prioritarios por la Casa Rosada.





