La comercialización de la soja continuó por debajo de los niveles históricos, pese a la mejora de los precios internacionales. Analistas atribuyeron la demora a la expectativa por el tipo de cambio, la evolución del mercado externo y el aumento de los costos internos, factores que podrían influir sobre la oferta de divisas en los…
La campaña agrícola 2025/2026 cerró con una producción récord de 163 millones de toneladas, según estimaciones oficiales, impulsada por una cosecha de 50 millones de toneladas de soja, 70 millones de maíz y 27,8 millones de trigo, entre otros cultivos. Sin embargo, el ritmo de comercialización no acompañó ese volumen. Los productores solo fijaron precio para el 27% de la producción de soja, un nivel inferior al promedio histórico, mientras que las exportadoras liquidaron USD 13.351 millones durante el primer semestre, un 13% menos que en igual período del año anterior.
El campo demoró las ventas pese a la mejora de los precios
La Bolsa de Comercio de Rosario informó que las ventas totales de soja alcanzaron el 42% de la producción esperada, un registro 8% inferior al promedio de los últimos seis años para esta etapa de la campaña. Aunque el valor internacional de la oleaginosa subió hasta USD 440 por tonelada, su nivel más alto desde mayo de 2024, muchos productores optaron por postergar la fijación de precios a la espera de mejores condiciones de mercado.
Especialistas identificaron tres factores que explicaron esa estrategia: la incertidumbre sobre la cosecha del hemisferio norte, la expectativa de una suba del dólar durante el segundo semestre y el fuerte incremento de los costos de producción. Entre ellos sobresalió el precio del gasoil, que aumentó 37,5% en el primer semestre y encareció el transporte de los granos hacia los puertos. En ese contexto, los analistas consideraron que un cambio en el escenario cambiario o una nueva mejora de las cotizaciones internacionales podría acelerar las ventas.
El superávit energético sostuvo el ingreso de divisas
Mientras el agro mantuvo un ritmo de liquidación moderado, el frente externo encontró respaldo en el sector energético. La balanza comercial de energía registró un superávit de USD 6.987 millones durante el primer semestre, impulsada principalmente por el crecimiento de Vaca Muerta, que explicó cerca del 70% del aumento de las exportaciones energéticas. Ese desempeño permitió compensar parte de la menor oferta de divisas del complejo agroexportador.
A la vez, el Banco Central acumuló compras por más de USD 12.000 millones en lo que va del año, favorecido también por las colocaciones de Obligaciones Negociables. De cara a los próximos meses, el mercado seguirá de cerca la evolución del clima en Estados Unidos, las decisiones de compra de China y la política cambiaria local, tres variables que podrían modificar el ritmo de comercialización del campo y su impacto sobre el mercado de cambios.




