El candidato respaldado por el gobernador obtuvo el 46,12% de los votos y aventajó por 26 puntos a Pedro Dellarossa. El peronismo provincial busca transformar ese resultado en el punto de partida para asegurar otro mandato.
La victoria de Germán Font modificó el escenario político de Marcos Juárez, una ciudad de casi 30.000 habitantes que durante 53 años permaneció fuera del control justicialista. El dirigente de 36 años compitió con el sello local Generación Marcos Juárez y consiguió el 46,12%, frente al 20,10% de Dellarossa y el 17,31% del libertario Gerardo Pasquali.
Una campaña municipal diseñada desde El Panal
Martín Llaryora eligió al candidato después de analizar su perfil mediante grupos de opinión y le pidió concentrar el discurso en problemas locales. El gobernador mantuvo distancia de la campaña, no visitó la ciudad y tampoco participó de los festejos. Recién recibió a Font y a sus colaboradores el lunes siguiente en la Casa de Gobierno provincial.

Dentro del oficialismo cordobés interpretaron el triunfo como un posible “Kilómetro 0” de la reelección de Llaryora, en referencia al papel que tuvo la misma ciudad para el surgimiento de Cambiemos. La prioridad desplazó las especulaciones sobre acuerdos con La Libertad Avanza, un acercamiento al PJ nacional o una eventual candidatura presidencial. Juan Schiaretti conserva influencia en el espacio, pero la conducción electoral quedó concentrada en el actual gobernador.
La estrategia provincial se apoyará en la gestión y en una elección desdoblada, posiblemente entre abril y mayo. Cerca del mandatario consideran que el principal adversario podría surgir entre Gabriel Bornoroni, Luis Juez y Rodrigo de Loredo, aunque todavía existen dudas sobre una posible alianza opositora. El peronismo cordobés acumula 27 años al frente de la Provincia y buscará extender ese ciclo por otros cuatro.
El equilibrio entre Milei y Kicillof
Llaryora intentará provincializar la campaña sin confrontar directamente con Javier Milei, cuya imagen positiva habría descendido de 60 a 40 puntos en Córdoba, pero conservaría un nivel considerable. La relación con la Casa Rosada mejoró después del envío de $400.000 millones de coparticipación, $5.000 millones en ATN y $15.000 millones por el Consenso Fiscal. El vínculo político se canaliza a través de Diego Santilli y Manuel Calvo.
El gobernador también mantiene una relación cercana con Axel Kicillof, aunque su entorno descarta un respaldo público a una eventual candidatura presidencial del bonaerense. Cualquier coordinación se desarrollaría mediante acuerdos territoriales y contactos con los municipios. Mientras un sector del PJ cordobés celebró el resultado de Marcos Juárez como una señal provincial, otra parte pidió prudencia y rechazó trasladar automáticamente una victoria municipal al escenario de la reelección.





