domingo, noviembre 30, 2025
spot_img

Ranking de Noticias

spot_img
spot_img

El peronismo del interior expresó hartazgo por la interna entre Cristina Kirchner y Kicillof

Dirigentes del interior advirtieron que la confrontación en el PJ bonaerense bloquea la construcción de un proyecto nacional y erosiona el liderazgo partidario. Reclaman ordenamiento político de cara a 2026 y alertan que la disputa ya desgasta a todo el espacio.

La interna entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof generó un incremento del malestar en distintas provincias, donde señalan que el enfrentamiento por la conducción bonaerense condiciona cualquier intento de reorganizar al peronismo a nivel nacional. Legisladores y referentes territoriales consideran que la tensión en el distrito más grande del país impacta sobre toda la estructura partidaria y debilita la posibilidad de proyectar un liderazgo competitivo hacia 2027.

En los gobernadores y dirigentes del interior conviven miradas dispares sobre cómo resolver la disputa. Algunos interpretan que el acuerdo llegará por necesidad electoral, con la aceptación de que Kicillof es hoy la figura con mayor volumen político. Otros creen que el gobernador deberá asumir un rol más audaz, consolidar su autonomía y fortalecer su presencia nacional durante 2026 para disputar el control del espacio. Coinciden, sin embargo, en que la fractura bonaerense dificultó la construcción de un orden interno y alimentó el desgaste entre las distintas líneas del justicialismo.

Entre los legisladores surge además la idea de que el conflicto obliga a replantear liderazgos. Mientras algunos reclaman que Cristina Kirchner reduzca su exposición para no alimentar la confrontación con el Gobierno nacional, otros sostienen que Kicillof debe avanzar en el PJ bonaerense y redefinir su vínculo con La Cámpora. En paralelo, gobernadores e intendentes analizan opciones propias si no aparece una síntesis política, convencidos de que la falta de conducción afecta directamente el futuro del peronismo en todo el país.

También circula la lectura de que la disputa no representa una competencia entre proyectos nacionales, sino la pelea por el último núcleo de poder del kirchnerismo. Ese análisis plantea que ningún mandatario provincial arriesgará su capital político en una interna sin horizonte claro, especialmente cuando las expectativas electorales de ambos liderazgos se perciben limitadas fuera de Buenos Aires. En ese clima, muchos dirigentes insisten en que el partido necesita ampliar su base y superar lo que definen como una “minoría intensa”.

El 2026 aparece como un año decisivo: la provincia de Buenos Aires, que concentra cerca del 40% del electorado, deberá alcanzar una síntesis que permita ordenar al conjunto. Sin ese acuerdo, advierten, el peronismo quedará condicionado a una gran PASO para definir liderazgos y roles de cara a la elección presidencial de 2027, con el riesgo de prolongar un ciclo de fragmentación que hoy atraviesa a todas sus líneas internas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Populares