La central obrera evaluó el escenario abierto por la decisión del oficialismo de postergar hasta febrero el tratamiento del proyecto y anunció que impulsará modificaciones en los artículos que rechaza, luego de la movilización en Plaza de Mayo.
La Confederación General del Trabajo (CGT) realizó una protesta sin incidentes frente a la Casa Rosada y celebró que el Senado difirió el debate de la reforma laboral. Dirigentes sindicales atribuyeron la postergación a gestiones con gobernadores, lo que frenó el intento del oficialismo de acelerar el trámite parlamentario.
Durante el acto, la conducción sindical endureció el mensaje y advirtió que avanzará hacia un paro general si el Congreso aprueba la iniciativa sin cambios. Los cotitulares Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello ratificaron el plan de lucha, aunque no fijaron fecha, para contener la presión de los sectores más duros.
Con el debate reprogramado, la CGT concentrará ahora su estrategia en negociaciones políticas para modificar puntos sensibles del proyecto, como la cuota sindical y la reglamentación del derecho de huelga. En la central sostuvieron que varios artículos ingresaron como moneda de cambio y buscarán atenuarlos en una mesa con gobernadores y legisladores.
El antecedente reciente de la Ley Bases, donde el Gobierno eliminó 42 artículos para lograr su aprobación, reforzó la expectativa sindical. Con ese marco, la CGT apuntará a llegar a febrero con un texto modificado que habilite acuerdos y evite una escalada del conflicto.






