miércoles 18 de septiembre de 2019 - Edición Nº191

Política | 11 jun 2019

Memorias de Dos Culturicidios

El 13 de junio en el Centro Cultural de la Cooperación Francisco Tete Romero presentará los dos tomos de Culturicidio junto con Horacio González y Gabriela Diker. Luego vendrán presentaciones en Reconquista, Charata, Sáenz Peña, Goya, Paraná y Córdoba. El 9 de julio será presentado en la feria del libro de Resistencia.


Por:
Redacción LPD

El jueves 13 de junio, a las 19:00, en la Sala Jacobo Laks del tercer piso del Centro Cultural de la Cooperación, en el Espacio Literario Juan L. Ortiz, se presentarán dos libros del escritor, docente y editor chaqueño Francisco Tete Romero: Culturicidio. Historia de la Educación Argentina (1966-2004), reedición, y Culturidicio 2. Cultura, Educación y Poder en la Argentina (2004-2019), publicados por RGC Libros, que dirigen Nicolás Sticotti y Emiliano Fuentes Firmani, en coedición con Editorial Contexto. La presentación estará a cargo de Horacio González, notable escritor, ensayista, sociólogo y filósofo, ex Director de la Biblioteca Nacional y Gabriela Diker, Rectora de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), Licenciada en Ciencias de la Educación por la UBA y Doctora en Educación, por la Universidad del Valle, Colombia.  Investigadora Docente, se especializa en el tema de nuevas infancias y juventud. Publicó, entre otros libros, Educar: efectos del amor, junto con Graciela Frigerio (compiladoras) y el ensayo Qué hay de nuevo en las nuevas infancias, editado por la UNGS.

Francisco Tete Romero es Profesor en Letras, egresado de la Facultad de Humanidades de la UNNE. Director Académico Instituto de Educación Superior de la Fundación Mempo Giardinelli,. Narrador y ensayista. Publicó, entre otros textos, las novelas “Eclipse de mujer” y “La próxima lluvia; el ensayo “Culturicidio. Historia de la Educación Argentina (1966-2004)”, con ediciones en Venezuela y Cuba; “Escribir desde nuestras orillas”, “Épica de lo Imposible” y “Tesis para una Pedagogía de la Emancipación”. Este año saldrá su novela “Oler la tempestad”. Dirige las colecciones de editorial Contexto. Conduce una columna radial quincenal “La educación como derecho social” en Radio FM Sapucay, de Resistencia. Escribe en la Revista digital proyecto Bohemia, el ensayo Tesis para otra Historia del Chaco, y colabora con la Revista Cultural Con Fervor. Integra el Manifiesto Argentino y forma parte del Colectivo Pedagogía de la Emancipación.  Fue Presidente del Instituto de Cultura y Ministro de Educación del Chaco, entre diciembre de 2007 y enero de 2013, Presidente del Consejo Federal de Cultura (2008-2009), Coordinador del Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente del Ministerio de Educación de la Nación, entre 2013 y mayo de 2014 y Director Nacional de Asuntos Académicos y Políticas Regionales del Ministerio de Cultura Nación desde junio de 2014 hasta diciembre de 2015.

“Culturicidio. Historia de la Educación Argentina (1966-2004) parte de una frase de Sartre: “Habremos de ser lo que hagamos con aquello que han hecho de nosotros” y de un interrogante: ¿Qué subjetividades se constituyeron en nuestra educación pública durante ese período? Para responder tal pregunta me interrogué acerca de los estados generales de la cultura y la educación y en qué clase de país se desarrollaron los procesos que hicieron posibles dichos estados.

Planteaba que no se podía explicar la clase de colonización política y económica que padecimos durante la dictadura de 1976 y en la larga década de los 90, si no descubrimos la colonización cultural, lingüística y pedagógica de nuestras subjetividades.

He ahí la razón del concepto culturicidio. Operó como contraseña para meterme en los pliegues profundos de nuestra vida social durante los años de saqueo y horror, para que en diálogo con genocidio me permitiera adentrarme en las aguas turbias de nuestra historia.

Ahora padecemos un nuevo culturicidio, pero bajo formas y dispositivos tecnológico-comunicacionales mucho más complejos y sofisticados, que requieren de un ejercicio riguroso de nuestro pensamiento crítico. Por eso sale a la luz “Culturicidio 2. Cultura, Educación y Poder en la Argentina 2004-2019. Para indagar en cuáles son las representaciones culturales que fundan las prácticas sociales que hicieron posible el retorno al gobierno del neoliberalismo, en qué consiste este nuevo proceso de colonización de las subjetividades y en cómo producir las rupturas de las matrices culturales y educativas que nos colonizan tanto el pensamiento, como los sentimientos y el lenguaje.

Por eso este nuevo ensayo, como el anterior, no se conforma con el análisis e interpretación de qué nos pasa en términos culturales y educativos, sino que propone una Agenda Específica de qué hacer en cultura y educación para revertir a corto, mediano y largo plazo el grave cuadro de situación que hoy no aqueja”.

Francisco Tete Romero

En relación a Culturicidio 1, María Roso escribió en el 2004.

“Culturicidio es, a pesar de su trágico asunto, un libro radiante y fervoroso. Quizá porque sostiene, como el psicoanálisis (o como Sócrates) que el certero diagnóstico de nuestros males es el primer paso para curarlos. Conmueve su fe en el pensamiento, en el poder del pensamiento y las palabras sobre el mundo real, y también ilumina ese mundo como la linterna de Diógenes, pero sin su cinismo. Romero espera encontrar no tan sólo un solo hombre (o mujer) justos, sino una comunidad entera de hombres y mujeres honrados, y confía en que el pensamiento crítico puede borrar, como un restaurador paciente, las duras capas de miedo, de incuria y de letra muerta que por ahora nos la ocultan”

Y en el prólogo de Culturicidio 2, Mempo Gardinelli escribió:

“Quienes conocemos y apreciamos a Tete Romero desde hace más de un cuarto de siglo, sabemos y valoramos su espíritu riguroso, su inagotable afán investigativo y su envidiable grado de concentración. Con esos argumentos nos ha brindado una notable obra narrativa, innumerables textos críticos, originales reflexiones y agudos análisis políticos, especialmente profundos en lo atinente a las políticas educativas. Y ahora, este nuevo Culturicidio que evoca y profundiza el primer Culturicidio que hace años hiciera escuela, de pensamiento educativo y cultural”.

“Tete Romero es un docente de enorme experiencia, y su sabiduría luce una vez más en este libro que no dudo en juzgar necesario y que, si por mí fuera, ya deberían estar leyendo todos los colectivos pedagógicos, sindicales,políticos, económicos y culturales de nuestro país. Y es que, como también se postula en estas páginas, el precepto de Diego Tatián sigue blindado: “No puede haber reforma educativa, sin reforma social”.

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