lunes 22 de julio de 2019 - Edición Nº133

Economía | 1 jul 2019

Campo

Agroindustria: Ganadores y perdedores del acuerdo del Mercosur y la Unión Europea

LPO confeccionó la lista de productos alimenticios que se verán beneficiados y perjudicados por el tratado comercial.


Por:
Redacción LPD

La primera conclusión que sacaron la mayoría de los analistas es que el sector agroindustrial argentino será -por condiciones de competitividad- el principal ganador del acuerdo comercial alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea.

En carne vacuna queda claro que la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay lograrán un acceso con ventajas al mercado europeo dado que la Cuota Hilton pasará a abonar arancel cero (actualmente es del 20%) desde la entrada en vigencia del acuerdo.

"El acuerdo es histórico porque abrirá nuevas oportunidades comerciales para el sector de la carne y consolidará a nuestra región como la mayor productora y exportadora de proteína animal del mundo", comentó Juan José Grigera Naón, director del IPCVA.

En cuanto a la carne aviar y el azúcar, cabe destacar que la Unión Europea abrirá una cuota de 180.000 toneladas con arancel cero a partir de la entrada en vigencia del tratado, al tiempo que en el caso de la miel el cupo será de 45.000 toneladas.

En lo que respecta al etanol, el Mercosur contará con una cuota de 650.000 toneladas con arancel cero, mientras que en el caso del arroz la cuota será de 60.000 toneladas y se implementará de manera progresiva en los próximos seis años.

"El acuerdo entrará en vigencia en 2023 después de que los parlamentos lo ratifiquen y tendría efectos comerciales en alrededor de 2030", explicó a LPO Gustavo Idígoras, director ejecutivo de CIARA-CEC y ex agregado agrícola ante la Unión Europea.

Otros productos agroindustriales que también contarán con arancel cero a partir de la entrada en vigencia del acuerdo son poroto y harina de soja; aceites; menudencias; grasas animales; semen bovino; pescados, vieiras y calamares.

La misma ventaja arancelaria tendrán las manzanas, peras, duraznos, cerezas y ciruelas; legumbres; frutos secos, pasas de uvas y uvas; maní; infusiones (café, mate y té) y especias; y bebidas alcohólicas, entre otros productos alimenticios.

"Las Pymes productoras de alimentos debemos impulsar una cultura exportadora trabajando en forma asociativa para ser protagonistas en este momento histórico de apertura comercial", indicó Gerardo Díaz Beltrán, presidente de CAME.

Por otra parte, hay productos agroindustriales que tendrán una desgravación impositiva con plazos de 4 a 10 años. Entre estos se cuentan langostinos; hortalizas; cítricos (limones, naranjas y mandarinas); y blueberries (arándanos y frutillas).

En este esquema de reducción arancelaria gradual también ingresaron la harina de maíz; biodiesel; pastas; golosinas; mermeladas; manteca; preparaciones de maní; aceites vegetales; arroz partido; y alimentos para mascotas, entre otros.

El secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, fue uno de los que más festejó el acuerdo: "Las economías regionales verán incrementar sus envíos redundando en más trabajo, inversiones y arraigo en los lugares donde producimos", señaló.

Perdedores

En este contexto, el acuerdo con entre el Mercosur y la Unión Europea no fue celebrado por todos los rubros del sector agropecuario. Sucede que el viejo continente es un productor mucho más competitivo en lácteos, vinos y aceite de oliva.

Los especialistas destacan que a Brasil le convendrá a partir de la entrada en vigencia del tratado importar quesos y leche en polvo de Europa en desmedro de la Argentina y Uruguay que también producen dichos productos.

La Unión Europea es la mayor productora y exportadora de aceite de oliva del mundo. Según indica el sitio valorsoja.com, España, Grecia e Italia son los formadores de precios en el mercado y cuentan con marcas reconocidas internacionalmente.

En tanto, Francia, España e Italia son los principales exportadores de vinos del mundo y a partir del acuerdo serán competencia para la Argentina que experimenta serias dificultades para exportar por las retenciones y la quita de reintegros.

En cuanto a la harina de trigo, varios de los mayores exportadores del mundo subsidian la producción. En la Argentina, por el contrario, creció la primarización de las exportaciones por los altos costos internos que frenan la generación de valor agregado.

Fuente: La Política Online
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