Referentes de distintos sectores del peronismo pidieron bajar la tensión entre el espacio de Cristina Kirchner y el de Axel Kicillof. La posibilidad de una reunión entre el Gobernador y Máximo Kirchner volvió a quedar en pausa tras una nueva polémica.
La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo de tensión y reavivó la preocupación entre dirigentes que buscan consolidar una alternativa opositora de cara a los próximos años. En distintos sectores del PJ creció el malestar por los enfrentamientos públicos entre referentes cercanos a Cristina Kirchner y al gobernador Axel Kicillof, en un contexto donde la unidad aparece como una necesidad estratégica para enfrentar al gobierno de Javier Milei.
El conflicto se profundizó luego de declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez, dirigente vinculada al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y cercana al ministro Andrés «Cuervo» Larroque. Sus críticas hacia la ex presidenta generaron una fuerte reacción dentro del kirchnerismo, donde interpretaron sus palabras como un agravio político y personal contra la principal referente del espacio.
La controversia volvió a exponer diferencias que arrastran varios meses y que todavía no encontraron una instancia de resolución definitiva. Mientras tanto, distintos referentes del peronismo insistieron en la necesidad de reducir los enfrentamientos internos y priorizar una estrategia común.
La reunión entre Kicillof y Máximo Kirchner quedó estancada
En las últimas semanas habían surgido señales que alimentaron expectativas sobre un posible encuentro entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, dos de los principales actores de la discusión interna. Sin embargo, el nuevo episodio volvió a enfriar las conversaciones y dejó en suspenso cualquier avance inmediato.
Según trascendió, ambas partes mantenían disposición para dialogar sobre temas vinculados al futuro político del espacio, entre ellos las reelecciones de intendentes, el desdoblamiento electoral y el debate sobre las PASO. No obstante, las diferencias acumuladas durante los últimos meses continúan dificultando la construcción de un acuerdo político más amplio.

Dentro del peronismo reconocen que la falta de diálogo comenzó a generar cansancio entre dirigentes territoriales, legisladores e intendentes que reclaman una conducción más ordenada y una estrategia común frente al escenario nacional.
Massa y otros dirigentes insistieron con un acuerdo amplio
Referentes del Frente Renovador también expresaron públicamente la necesidad de alcanzar consensos. Tanto Malena Galmarini como Sebastián Galmarini plantearon que la unidad del peronismo será determinante para construir una alternativa competitiva en los próximos procesos electorales.
La preocupación atraviesa a distintos sectores del espacio. Dirigentes cercanos a Kicillof, referentes de La Cámpora e integrantes del massismo coincidieron en que las disputas públicas generan desgaste y debilitan la capacidad de articulación política frente al oficialismo nacional.
Mientras tanto, la atención también se concentra en el acto que el kirchnerismo realizará en Parque Lezama, donde la presencia o ausencia de distintos referentes del peronismo podría ofrecer nuevas señales sobre el estado de las negociaciones internas. En el PJ reconocen que el desafío central pasa por construir acuerdos políticos duraderos y evitar que las diferencias terminen condicionando el armado opositor.






