El expresidente encabezó actividades partidarias y definió una agenda federal. En el espacio creció la preocupación por el avance de La Libertad Avanza en la Ciudad y el impacto de la inflación.
El líder del PRO, Mauricio Macri, desplegó una semana de fuerte actividad política con reuniones, definiciones públicas y preparación de recorridas por el interior. En ese contexto, lanzó críticas a la situación económica y advirtió sobre la necesidad de mayor previsibilidad, mientras el espacio evaluó el escenario electoral y el posicionamiento frente al oficialismo.

Actividad política y armado territorial
Macri participó de la cena de la Fundación Pensar y luego encabezó encuentros con dirigentes bonaerenses junto a Cristian Ritondo y Soledad Martínez, donde ratificaron autoridades partidarias. En paralelo, el armado nacional avanzó en una gira por Chaco y Corrientes, con reuniones previstas con gobernadores y militantes.
Durante esos encuentros, dirigentes del espacio plantearon la necesidad de consolidar una estructura competitiva de cara a los próximos años y remarcaron la intención de construir una alternativa electoral con proyección nacional.
Preocupación por CABA y escenario político
Uno de los ejes centrales del debate interno fue la situación en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO detectó un crecimiento de La Libertad Avanza y evaluó riesgos sobre su principal bastión político. En ese marco, también surgieron discusiones sobre posibles candidaturas y estrategias electorales.
El análisis interno incluyó además cuestionamientos a la gestión económica nacional y al manejo político del oficialismo, aunque algunos dirigentes señalaron que el Gobierno aún mantiene herramientas para sostener su posición. El escenario dejó al PRO en estado de reorganización, con foco en el armado territorial y la disputa electoral futura.






