La falta de consenso para eliminar las PASO llevó al oficialismo a evaluar alternativas para avanzar con la reforma política. En medio de las negociaciones con bloques aliados, surgió la posibilidad de convertir las primarias en una instancia optativa para los espacios que deban resolver internas partidarias.
El Gobierno nacional mantuvo como prioridad para junio la aprobación de la reforma política, aunque las dificultades para reunir apoyos en el Congreso obligaron a revisar la estrategia inicial. La propuesta original apuntó a eliminar definitivamente las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, pero la falta de acuerdo con sectores de la oposición dialoguista y aliados abrió la puerta a una alternativa intermedia.
Los aliados impulsaron una discusión más amplia
La posibilidad de establecer PASO optativas comenzó a ganar terreno durante las conversaciones entre funcionarios nacionales y referentes parlamentarios. Desde espacios como el PRO y sectores del radicalismo sostuvieron que las primarias continúan siendo una herramienta válida para definir candidaturas y reclamaron una discusión más amplia sobre el sistema electoral.

Entre los temas que los bloques aliados pusieron sobre la mesa aparecieron el financiamiento de los partidos políticos, los criterios para la publicidad electoral y el funcionamiento general del régimen electoral. En ese contexto, referentes del oficialismo admitieron que existe margen para negociar modificaciones al proyecto si eso permite avanzar con la reforma durante el actual período legislativo.
La Libertad Avanza busca sumar votos en el Congreso
Mientras continúan las conversaciones políticas, dirigentes de La Libertad Avanza intensificaron las gestiones para conseguir respaldos parlamentarios. La senadora Patricia Bullrich, el ministro Diego Santilli y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, encabezaron reuniones destinadas a construir consensos alrededor de la iniciativa.
Dentro del oficialismo persisten diferencias sobre la opción de mantener las primarias bajo una modalidad optativa. Algunos sectores consideran que esa alternativa reduciría costos, aunque no resolvería completamente el gasto que implica el proceso electoral. Por lo pronto, el Gobierno buscará ampliar los acuerdos con gobernadores, legisladores y fuerzas aliadas para intentar obtener durante junio la aprobación de una de las reformas que considera centrales para su agenda política.





