La senadora y ex ministra de Seguridad tomó distancia de una decisión impulsada por la Casa Rosada y abrió una disputa interna que ya impactó en el bloque oficialista. En el Senado comenzaron a contar apoyos y creció la tensión entre los sectores alineados con Patricia Bullrich y Karina Milei.
La relación entre Patricia Bullrich y el núcleo de conducción de La Libertad Avanza atravesó su momento más delicado desde el inicio de la gestión. La ex ministra de Seguridad comunicó al presidente Javier Milei que votará en contra del retiro del pliego de María Verónica Michelli, una postura que chocó con la estrategia impulsada desde la Casa Rosada. La decisión profundizó las diferencias que ya habían surgido por otros temas legislativos y dejó expuesta una fractura dentro del bloque oficialista.
El Senado quedó dividido entre dos sectores
La discusión generó movimientos inmediatos entre los senadores libertarios. Durante las últimas horas comenzó un relevamiento informal para determinar qué legisladores acompañarán la postura de Bullrich y cuáles respaldarán la posición de Karina Milei. El debate se trasladó incluso al grupo interno de mensajería del bloque y anticipó una reunión clave para intentar ordenar la estrategia parlamentaria antes de la próxima sesión.

La tensión también reflejó diferencias acumuladas durante los últimos meses. La senadora había marcado distancia en discusiones vinculadas a las PASO, a proyectos impulsados por el Poder Ejecutivo y a distintas definiciones políticas adoptadas por el oficialismo. Ese recorrido fortaleció la percepción de que cuenta con autonomía propia dentro del espacio y que no está dispuesta a acompañar todas las decisiones sin cuestionamientos.
La disputa oficialista repercutió en toda la oposición
La interna libertaria encontró repercusión inmediata en el resto del escenario político. En sectores del peronismo observaron con atención las diferencias dentro del oficialismo mientras intentan resolver sus propias disputas internas. Al mismo tiempo, dirigentes del PRO y armadores electorales comenzaron a analizar cómo podrían impactar estos movimientos en futuras alianzas y negociaciones de cara a los próximos comicios.
En paralelo, la discusión política también se vinculó con el armado electoral para los próximos años. La situación en la provincia de Buenos Aires, el debate sobre un posible desdoblamiento de elecciones y las negociaciones entre La Libertad Avanza y el PRO aparecieron como factores centrales en una disputa que excedió el conflicto puntual del Senado y abrió interrogantes sobre la cohesión futura del oficialismo.





