El cierre del hípermercado representa un golpe para el discurso de Diego Valenzuela. Si bien el actual senador provincial presenta la bajas tasas como una herramienta para generar empleo y atraer inversiones, la realidad muestra otra cosa. El 75% de los trabajadores argentinos manifiesta preocupación por perder su empleo como consecuencia de una recesión inminente, según el Edelman Trust Barometer. El retroceso de la construcción y una desocupación que ya llegó al 7,9% son la cara visible de una crisis cada vez más profunda.
Valenzuela había convertido la reducción de tasas en una de las principales banderas de su gestión. “Menos impuestos es más trabajo”, sostenía, y auguraba que las tasas bajas y las habilitaciones gratuitas permitirían que “abran muchos negocios”. Pero la realidad indica otra cosa. La construcción, un sector clave para el empleo, cayó 4,5% interanual en julio y 4,6% frente al mes anterior. Algunos insumos registraron desplomes todavía mayores: el asfalto cayó 23,1%, el yeso 21,2% y los ladrillos huecos 12,9%.
El cierre de Easy en Caseros, una sucursal con más de dos décadas de actividad, expone las dificultades que enfrenta el comercio para sostenerse en el actual escenario económico. Más de 67 trabajadores quedaron en riesgo, según denunciaron desde el lugar. El contexto nacional tampoco ofrece señales de recuperación del mercado interno. El consumo masivo acumuló una caída del 2,9% en los primeros siete meses de 2026, mientras que las ventas de supermercados retrocedieron 3,1% interanual en junio. Mientras tanto, la desocupación trepó al 7,9% en el segundo trimestre, alcanzando a unas 1,73 millones de personas.
El caso de Easy deja así una pregunta sobre el contraste entre la política tributaria municipal y el escenario económico general: tener tasas bajas no alcanza para sostener comercios y puestos de trabajo cuando el consumo se retrae y la actividad pierde impulso.




