La disputa por la sucesión municipal empieza a tomar forma. Como si fuera una reedición de la pelea de los 90: Zabaleta, Rousselot y Sabbatella compiten por la candidatura a intendente de Morón del próximo año. El actual jefe comunal, Lucas Ghi, no tiene posibilidad de reelección y ya se comienzan a perfilar distintos nombres para sucederlo.
La carrera por la intendencia de Morón suma nuevos protagonistas. Juan Zabaleta, exintendente de Hurlingham y Ministro de Desarrollo Social de Alberto Fernández, aparece entre los principales candidatos para 2027. Tras perder la interna y la intendencia de Hurlingham frente a Damián Selci en 2023, el dirigente volvió a ganar presencia en la política moronense, donde participa de actividades junto al actual intendente Lucas Ghi.
Sin embarrgo, no es un territorio desconocido para Juanchi Zabaleta. En 2003 ya había sido candidato a intendente de Morón, pero perdió ampliamente frente a Martín Sabbatella, en una de las derrotas más significativas del peronismo local. El ganador de aquel entonces y fundador de Nuevo Encuentro (Sabbatella) fue quien anunció formalmente en julio de este año su intención de volver a competir por el municipio que gobernó durante tres períodos. El dirigente mantiene un enfrentamiento político con Ghi, quien fue su sucesor y durante años su hombre de confianza. En el lanzamiento de su candidatura, Sabbatella calificó de «profunda traición» al rumbo de la actual gestión.
Pero ahora se suma Juan Carlos Rousselot hijo, quien no descartó desembarcar en la política local. Con 47 años, conduce el gremio gastronómico en Córdoba y mantiene su domicilio en Morón. Es hijo de Juan Carlos Rousselot, quien fue intendente del distrito en tres oportunidades durante las décadas de 1980 y 1990, y cuya gestión estuvo atravesada por controversias políticas e institucionales. Más allá de todo, Rousselot es un nombre de peso en el peronismo de Morón.
En un escenario marcado por cuestionamientos a la gestión municipal en materia de seguridad, servicios y mantenimiento urbano, los movimientos anticipados de estos dirigentes abren una disputa por el liderazgo local, a más de un año de las próximas elecciones.





