El Presidente anunció el proyecto desde el exterior sin acuerdos cerrados en el Congreso. Crecieron las diferencias internas y aparecieron dudas sobre la estrategia electoral.
El Gobierno aceleró el envío de iniciativas al Congreso y expuso la falta de respaldos políticos. Javier Milei anunció el proyecto de reforma política sin garantías de aprobación y dejó en evidencia un escenario de debilidad legislativa, en medio de un intento por recuperar iniciativa tras semanas de parálisis.
Sin votos y con agenda trabada
La Casa Rosada impulsó propuestas clave como la eliminación de las PASO y cambios en el sistema de pensiones por invalidez, pero no aseguró los votos necesarios. Las iniciativas generaron resistencias, incluso entre sectores aliados, y dejaron abierto el riesgo de una derrota parlamentaria.
Dentro del oficialismo, las diferencias también impactaron en la estrategia. Sectores cercanos a Santiago Caputo y Patricia Bullrich plantearon ampliar la base política, mientras que el armado que responde a Karina Milei apuntó a sostener acuerdos similares a los de 2025 y postergó definiciones con gobernadores.
Interna abierta y dudas hacia 2027
La disputa interna escaló y dejó señales de ruptura. La tensión entre Karina Milei y Santiago Caputo alcanzó un punto crítico y afectó la toma de decisiones en áreas sensibles, incluido el frente judicial y el armado político.
En paralelo, comenzaron a surgir dudas sobre la proyección electoral. En el oficialismo admitieron que la reelección en 2027 dejó de aparecer como un escenario asegurado y que el resultado dependerá de la evolución económica y del orden interno.
El Presidente sostuvo su apuesta al equilibrio fiscal como eje de recuperación, pero la falta de acuerdos, la fragmentación interna y el avance de conflictos judiciales configuraron un escenario de incertidumbre política para los próximos meses.






