La candidatura a gobernador enfrenta a dirigentes de distintos sectores del PJ, mientras la conducción posterga la estrategia electoral. Las reglas de reelección municipal y el reparto de poder entre el kicillofismo, el kirchnerismo y el massismo condicionan las negociaciones.
La falta de una definición sobre las elecciones de 2027 acelera los movimientos dentro del peronismo bonaerense. Con Axel Kicillof sin posibilidad de otro mandato consecutivo y con proyección nacional, varios intendentes buscan convertir su peso territorial en una candidatura provincial. Aunque la discusión sobre una lista de unidad o una competencia interna quedaría para el próximo año, los aspirantes ya multiplican recorridas, reuniones y contactos. La posibilidad de disputar una PASO gana espacio entre quienes pretenden que la sucesión quede en manos de un jefe comunal.
Nardini entra en carrera y la Liga mueve sus candidatos
Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas y exministro de Infraestructura provincial, confirmó ante Infobae su decisión de competir por la gobernación. Con un respaldo electoral del 60% en su distrito, mantiene vínculos con distintas vertientes del PJ sin quedar integrado exclusivamente a uno de los principales espacios internos. Su encuentro con Sergio Uñac alimentó las especulaciones sobre una posible articulación entre una candidatura presidencial del exgobernador sanjuanino y una postulación bonaerense propia. También está dispuesto a participar de una primaria, una posición que comparte Mariel Fernández, intendenta de Moreno. La dirigente integra la Liga de Intendentes Peronistas y reforzó sus contactos con el kirchnerismo al participar de un encuentro educativo en Mar del Plata junto a Máximo Kirchner, Mayra Mendoza y Fernanda Raverta.

La Liga también sostiene los nombres de Federico Otermín, de Lomas de Zamora, y Federico Achával, de Pilar, para impulsar un postulante surgido de los municipios. Otermín combinó una recorrida por Lincoln con una movilización a la residencia de Cristina Kirchner, acompañado por Daniela Vilar, ministra de Ambiente provincial y presidenta del PJ lomense. Esos gestos muestran que la construcción territorial convive con la búsqueda de respaldo dentro del cristinismo. A su vez, una comitiva de la Liga se reunió en Bahía Blanca, donde cuestionó la reducción del régimen de Zona Fría y respaldó a esa ciudad y a otros 93 municipios: según plantearon, el recorte afectaría a más de tres millones de familias bonaerenses.
Las reelecciones y el armado de Kicillof condicionan la disputa
La continuidad de los límites a las reelecciones municipales es una de las variables que ordenan la pelea. Si no cambia la normativa, Fernando Espinoza, Mariel Fernández y Federico Achával deberán buscar otro destino electoral; Mayra Mendoza, una de las alternativas del kirchnerismo, tampoco podrá renovar la intendencia de Quilmes en 2027. Julio Alak y Federico Otermín, en cambio, podrán competir por otro mandato local. Nardini cuestiona la falta de avances en esta discusión: el proyecto promovido por Luis Vivona para restablecer las reelecciones indefinidas de legisladores obtuvo la aprobación del Senado, con el desempate de Verónica Magario, pero no prosperó en Diputados. El intendente considera que aquel acuerdo podía abrir el camino a una modificación para los jefes comunales.
En el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio de Kicillof, aparecen Espinoza, Gabriel Katopodis, Alak y Jorge Ferraresi como posibles candidatos, bajo un criterio acordado en reuniones internas: respaldar a quien mejor mida en las encuestas. Katopodis utiliza la gestión y las recorridas provinciales para ampliar su presencia, mientras Ferraresi suma encuentros políticos y reclama una conducción de Cristina Kirchner que incluya a todos los sectores. Espinoza apuesta al volumen electoral de La Matanza y a su influencia en la Federación Argentina de Municipios, que renovará autoridades en una reunión prevista para la próxima semana. La eventual candidatura nacional de Kicillof podría reunir apoyos de distintas corrientes, pero dependerá de acuerdos sobre la participación del kirchnerismo y del Frente Renovador de Sergio Massa. Hasta que se resuelva ese reparto, los aspirantes mantienen sus propios armados y buscan llegar a la negociación con mayor respaldo.





