André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim mantuvieron encuentros por separado con ambos dirigentes. La organización digital, la participación juvenil y los acuerdos entre fuerzas políticas fueron los ejes de las conversaciones hacia 2027.
La construcción de una coalición opositora a Javier Milei sumó un intercambio con tres referentes de la estrategia electoral brasileña. Sergio Massa y Cristina Kirchner recibieron por separado al diputado André Janones y a los especialistas en comunicación Chico Kertész y Rafael Marroquim, quienes repasaron la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva. La delegación visitó primero las oficinas del líder del Frente Renovador en Retiro y luego se trasladó al domicilio de la expresidenta en San José 1111, donde cumple arresto domiciliario por la causa Vialidad.
Los operadores brasileños y la organización digital
Janones, conocido como “el general de Lula”, compartió la experiencia del dispositivo de militancia que organizó principalmente mediante WhatsApp. Según los datos difundidos sobre la campaña, esa comunidad superó los diez millones de participantes durante la segunda vuelta y permitió distribuir contenidos, coordinar acciones en redes y convocar a actividades territoriales. El diputado ya había mantenido contactos con Massa durante la campaña de 2023.
Por su parte, Kertész y Marroquim aportaron detalles del trabajo de Nordx, la agencia que colaboró con el ministro de Comunicación brasileño, Sidônio Palmeira. El esquema combinó producción audiovisual, análisis electoral y presencia territorial, con mensajes sobre salarios, empleo, deudas familiares y políticas sociales. Otro de los puntos fue el acercamiento a votantes jóvenes, a quienes buscaron transmitir la trayectoria sindical y obrera de Lula.
Massa busca acuerdos entre sectores enfrentados
En su encuentro con los visitantes, Massa planteó la necesidad de reunir a las distintas vertientes del justicialismo y sumar dirigentes de otras fuerzas. Esa búsqueda convive con las diferencias entre Cristina Kirchner, Axel Kicillof y otros referentes con aspiraciones hacia 2027. Sin una candidatura presidencial anunciada, el exministro mantiene conversaciones con gobernadores, intendentes y dirigentes partidarios para facilitar acuerdos; en su entorno describen ese papel como el de un “arquitecto” del armado opositor.

La experiencia brasileña aportó elementos para discutir cómo conectar la militancia digital con las estructuras territoriales, aunque su traslado a la Argentina enfrenta condiciones distintas. Mientras Lula contó con un liderazgo consolidado y una organización partidaria, el peronismo todavía debe resolver su conducción, acordar una estrategia electoral y elaborar un programa común. Las reuniones dejaron esos asuntos sobre la mesa, junto con la incorporación de nuevas generaciones a la actividad política.




