El espacio acompaña las aspiraciones de los tres dirigentes en Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. Los acuerdos internos, la relación con los oficialismos provinciales y el riesgo de dispersión del voto peronista condicionan la construcción electoral.
El PJ Federal comenzó a darle respaldo político a tres dirigentes que buscan disputar gobernaciones patagónicas en 2027: el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso; el diputado nacional Juan Pablo Luque; y el intendente de Río Grande, Martín Pérez. El movimiento introduce un cambio en un espacio que, desde su presentación del 1 de mayo en Parque Norte, priorizaba la elaboración de un programa y evitaba impulsar candidaturas. Con Victoria Tolosa Paz, Juan Manuel Olmos, Federico Achával y Guillermo Michel entre sus principales articuladores, el sector apuesta ahora a ampliar su influencia territorial mediante figuras con experiencia de gestión y estructuras propias.
Santa Cruz y Chubut: acuerdos internos para recuperar las gobernaciones
En Santa Cruz, Grasso combina su gestión municipal con la conducción del PJ provincial, a la que llegó mediante un acuerdo entre tres sectores internos. Esa convergencia le permitió posicionarse como un posible candidato frente al gobernador Claudio Vidal, quien pasó de confrontar con Javier Milei a mostrar un acercamiento. Durante el encuentro del PJ Federal en Comodoro Rivadavia, el intendente reclamó una mayor devolución de recursos a la Patagonia y defendió la necesidad de recuperar gobiernos que representen los intereses de la región. La reunión también sirvió para discutir un programa energético, el papel de YPF, la participación de proveedores nacionales y la continuidad de la actividad en las cuencas maduras.
En Chubut, Luque trabaja para volver a competir por la gobernación y enfrentar un eventual intento de reelección de Ignacio Torres. El exintendente de Comodoro Rivadavia fortaleció su posición después de vencer en la interna partidaria de 2025 al jefe comunal de Dolavon, Dante Bowen. Su estrategia consiste en acercar a las distintas vertientes del justicialismo y evitar que las disputas nacionales se trasladen al armado provincial. Como uno de los primeros dirigentes que se incorporaron al esquema federal, busca convertir ese respaldo en una herramienta para reorganizar al peronismo chubutense y reducir las diferencias que podrían debilitar una candidatura común.
Tierra del Fuego: Pérez construye por fuera del esquema de Melella
El escenario fueguino presenta una disputa diferente. Martín Pérez desarrolla su proyecto con el sello de Provincia Grande, después de competir el año pasado con una lista por fuera del PJ, y mantiene autonomía respecto del gobernador Gustavo Melella y del intendente de Ushuaia, Walter Vuoto. Este último lo invitó a participar en una interna abierta en 2027 para definir una candidatura de unidad. Pérez, en cambio, sostuvo en una entrevista con Radio Provincia que construye una alternativa y que los problemas de Tierra del Fuego exceden la discusión partidaria. A diferencia de Santa Cruz y Chubut, donde el PJ pretende recuperar el gobierno, allí el armado se mueve frente a un mandatario que, sin pertenecer al justicialismo, integra Fuerza Patria.

El respaldo a Grasso, Luque y Pérez permite al PJ Federal proyectar su agenda productiva hacia la competencia electoral, aunque las postulaciones todavía son potenciales candidaturas. El desafío compartido será sostener las construcciones locales sin multiplicar divisiones que resten competitividad. Para el espacio, acompañar a estos dirigentes también supone ganar participación en la reorganización nacional del peronismo: una presencia más fuerte en las provincias ampliaría su capacidad de negociación en la discusión política previa a las elecciones presidenciales de 2027.





