La Casa Rosada definió la agenda legislativa para las próximas semanas y dejó fuera del temario el nuevo Código Penal, un proyecto que todavía genera diferencias dentro del oficialismo. Mientras tanto, avanzará con iniciativas económicas, electorales y de seguridad.
El Gobierno nacional volvió a ordenar sus prioridades legislativas y resolvió concentrarse en una serie de proyectos considerados estratégicos antes de avanzar con el nuevo Código Penal. Aunque la iniciativa comenzó a tomar forma a principios de año, las diferencias internas sobre su contenido demoraron el envío al Congreso. En la agenda inmediata figuran el tratamiento del Súper RIGI, la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la eliminación de las PASO, el proyecto Hojarasca, la reforma de Zonas Frías y los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central.
Las diferencias internas frenaron el proyecto
La definición surgió tras una reunión de la mesa política encabezada por funcionarios de la Casa Rosada, donde se resolvió avanzar primero con los proyectos que ya cuentan con mayor nivel de consenso. En ese contexto, el Código Penal volvió a quedar relegado, pese a que el oficialismo considera que será uno de los próximos temas a debatir una vez que finalice el tratamiento de las iniciativas prioritarias.
El proyecto comenzó a elaborarse durante la gestión de Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad, pero nunca llegó al Congreso. Más tarde, el actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, propuso modificar el enfoque inicial y reemplazar la redacción de un código completamente nuevo por una serie de reformas sobre la legislación vigente. Esa postura abrió un debate con el sector alineado con el asesor presidencial Santiago Caputo, que defendió el borrador elaborado por el equipo de especialistas convocado por el Poder Ejecutivo.
El oficialismo impulsará un paquete con penas más severas
Mientras continúa la discusión técnica, el Gobierno trabaja en un proyecto alternativo que incluirá el endurecimiento de penas y la incorporación de nuevas figuras penales. Entre ellas aparecen delitos como las estafas piramidales, las acciones de las denominadas «viudas negras», los motochorros, las entraderas bancarias y distintas modalidades de delitos financieros vinculados a activos virtuales, además de nuevas herramientas para combatir el crimen organizado y el narcotráfico.

En paralelo, el oficialismo enviará por separado otra de las iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei: la prohibición de la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal. Esa propuesta finalmente integrará el paquete de reformas relacionadas con el funcionamiento del Banco Central, mientras el nuevo Código Penal continuará en revisión hasta que el Gobierno alcance un acuerdo sobre su versión definitiva.





