La Fiscalía paraguaya inició el análisis de celulares, computadoras y pendrives secuestrados al exsenador, su pareja y dos presuntos socios. La investigación busca reconstruir la compra de seis departamentos y cocheras de lujo en Asunción.
La Justicia de Paraguay comenzó a recuperar la información almacenada en 26 dispositivos electrónicos vinculados con el exsenador Edgardo Kueider, su pareja Iara Guinsel y dos empresarios investigados. El procedimiento quedó a cargo del Laboratorio Forense del Ministerio Público Fiscal y podría extenderse durante varias semanas por el volumen del material.
Las operaciones bajo sospecha
La causa intenta determinar si dinero procedente de actividades ilícitas en Argentina ingresó al circuito económico paraguayo mediante operaciones inmobiliarias. Según la acusación, los fondos se habrían destinado a la adquisición de seis departamentos con sus respectivas cocheras en el edificio Innova Las Mercedes, un complejo ubicado en Asunción.
Las fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdez buscan reconstruir las comunicaciones entre Kueider, Guinsel y los paraguayos Andrés Torales Benegas y José Fernando Cousirat, quienes figuraban como propietarios de Golsur. Los investigadores sospechan que ambos actuaban como testaferros y que la empresa funcionaba como una estructura de fachada para administrar e introducir fondos de origen presuntamente ilegal.

La pesquisa también incluye los contactos con los empresarios inmobiliarios Carlos Alberto Guasti Cabañas y Antonio Azouz Baladí, citados como testigos. Ambos habían intervenido en una negociación para comprar otros departamentos con dinero en efectivo, pero la operación terminó frustrada ante la falta de documentación que acreditara la procedencia de los recursos.
La defensa quiso bloquear el procedimiento
Los abogados de los imputados reclamaron que se revocara la autorización judicial para extraer los datos, al sostener que el procedimiento constituía una pericia encubierta. Sin embargo, la Sala 1 del Tribunal de Apelación Especializado en Delitos Económicos rechazó el planteo y consideró que la medida buscaba preservar y recuperar información, sin emitir todavía una conclusión técnica sobre su contenido.
Del total de dispositivos examinados, nueve fueron secuestrados en diciembre de 2024 en la residencia que Kueider y Guinsel ocupaban en el barrio San Vicente de Asunción. Los 17 restantes pertenecían a Benegas y Cousirat. La información recuperada podría resultar central para establecer quién aportó el dinero, cómo se organizaron las compras y cuál era el verdadero control de Golsur.





