El Tesoro trasladó buena parte de los vencimientos de septiembre, pero los bonos soberanos volvieron a caer en la rueda del martes 22. La reacción mostró que los inversores siguen atentos a las elecciones de 2027 y al contexto financiero internacional.
La Secretaría de Finanzas adjudicó nuevos títulos por USD 3.332 millones en el canje de la letra vinculada al dólar que vence el 30 de septiembre. La operación alcanzó al 75% del valor nominal en circulación de ese instrumento y redujo los compromisos inmediatos del Tesoro.
El canje alivió septiembre, pero concentró pagos a corto plazo
La mayor parte de los inversores eligió títulos con vencimientos cercanos: USD 2.419 millones se dirigieron a octubre y USD 843 millones, a noviembre. Solo USD 70 millones fueron a un bono que vence en 2028. Así, el Gobierno ganó tiempo para afrontar el pago de septiembre, aunque la elección de plazos cortos mostró una cautela persistente entre quienes participaron del canje.
Los bonos dieron la segunda señal
El resultado de la operación no evitó otra baja de la deuda soberana en dólares. Esos bonos retrocedieron 0,9% en promedio y el riesgo país alcanzó los 555 puntos básicos, su valor más alto desde comienzos de mayo. La combinación de un canje con amplia aceptación y una caída de los títulos mostró que despejar un vencimiento inmediato no resolvió las dudas sobre la deuda argentina a más largo plazo.
Entre los factores que seguían los operadores aparecían la incertidumbre sobre las elecciones presidenciales de 2027, el ritmo de compra de divisas del Banco Central y los rendimientos cercanos al 5% de los bonos del Tesoro estadounidense. Por eso, atribuir toda la baja a la política local sería excesivo: el mercado también enfrentaba condiciones externas que encarecían el financiamiento de los países emergentes.





