El gobernador Axel Kicillof descartará separar las elecciones de la provincia de Buenos Aires de las nacionales si continúan vigentes las PASO. En el Ejecutivo bonaerense consideraron inviable sumar tres instancias de votación, mientras el Gobierno nacional buscará eliminar las primarias mediante su reforma política.
El futuro del calendario electoral bonaerense quedó atado a la discusión nacional por las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El gobernador Axel Kicillof no avanzará con un desdoblamiento si el Congreso mantiene las primarias nacionales, debido a que ese escenario obligará a los bonaerenses a concurrir tres veces a las urnas entre las distintas instancias electorales.
El Gobierno de Javier Milei impulsará la eliminación de las PASO como parte de su reforma política y argumentará, entre otros puntos, un ahorro estimado de USD 150 millones. La definición tendrá impacto directo en Buenos Aires: si las primarias desaparecen, Kicillof tendrá margen para analizar una elección provincial separada de la presidencial; si continúan, en La Plata descartarán esa posibilidad.
La legislación bonaerense dejó margen para separar las elecciones
La normativa provincial estableció condiciones diferentes para las primarias y las elecciones generales. La Ley 14.086 determinó que las EPAOS bonaerenses deberán convocarse con una anticipación de entre 120 y 150 días y realizarse en la misma fecha que las primarias nacionales cuando estas sean convocadas. Esa obligación redujo el margen del Ejecutivo para diseñar un cronograma completamente independiente.

Para las generales, en cambio, Kicillof cuenta con la facultad de fijar una fecha distinta de la elección nacional. La Constitución bonaerense y la Ley Electoral 5.109 habilitaron al gobernador a establecer el calendario provincial, mientras que la convocatoria deberá realizarse con al menos 60 días de anticipación. Por eso, la continuidad o eliminación de las PASO se convirtió en una pieza central de la decisión.
Dentro del peronismo también apareció un argumento electoral a favor del desdoblamiento. El antecedente inmediato quedó en los últimos comicios legislativos bonaerenses, cuando el oficialismo provincial separó la elección y superó por casi 14 puntos a La Libertad Avanza. Un sector cercano al gobernador consideró que repetir la estrategia, con una candidatura unificada y participación activa de Kicillof, podrá fortalecer al peronismo en el principal distrito electoral del país.
La posible candidatura presidencial sumó otra variable
La discusión también quedó atravesada por una eventual candidatura presidencial de Kicillof. En su entorno evaluaron que una elección bonaerense separada podrá permitir primero una victoria provincial y luego concentrar la campaña en la disputa nacional. Otra posición, en cambio, favoreció la unificación para reunir en una misma campaña las candidaturas municipales, provinciales y presidenciales, especialmente por el peso de Buenos Aires, que concentra cerca del 37% del padrón nacional.
Los intendentes también entraron en la discusión. Jefes comunales de la Liga de Intendentes peronistas bonaerenses se reunieron con Kicillof mientras avanzó el debate por las reelecciones y la interna entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora. La posibilidad de que los intendentes compitan nuevamente por sus municipios podrá modificar tanto la sucesión provincial como su participación territorial en la próxima campaña.

Por ahora, Kicillof no tomó una decisión definitiva sobre la fecha de los comicios bonaerenses, pero fijó una condición central: si continúan las PASO nacionales, no habrá desdoblamiento. Si el Gobierno consigue eliminarlas, el Ejecutivo provincial volverá a evaluar la separación de las elecciones mientras el gobernador definirá su estrategia para la disputa nacional de 2027.





